El crecimiento de los servicios digitales ha transformado la manera en que interactúas con bancos, comercios electrónicos, aplicaciones y empresas. Sin embargo, esta evolución también ha abierto la puerta a nuevos riesgos de fraude digital y robo de identidad. En este contexto, la omnicanalidad se ha convertido en una pieza clave para proteger las comunicaciones entre las marcas y los usuarios.
Durante el Congreso América Digital México 2026, Freddy Rojas, CEO y fundador de Japifon, explicó cómo la combinación de regulación, tecnología e inteligencia artificial puede fortalecer la seguridad del ecosistema digital mexicano.
La omnicanalidad impulsa una comunicación más segura
Cada vez que recibes un código de verificación, una contraseña de un solo uso (OTP), una promoción o una notificación bancaria, detrás existe una infraestructura que integra distintos canales de comunicación. A ese modelo se le conoce como omnicanalidad.
Según explicó Freddy Rojas, «la omnicanalidad son todos aquellos servicios que las empresas utilizan para contactar a su base de usuarios». Esto incluye correo electrónico, SMS, llamadas de voz y plataformas como WhatsApp Business, reunidos en una sola solución que permite una comunicación eficiente entre empresas, gobiernos y ciudadanos.
Para Japifon, cuya operación cuenta con una concesión de telecomunicaciones en México, este modelo representa mucho más que una herramienta comercial. También implica cumplir reglas técnicas y regulatorias que buscan garantizar un entorno más seguro para los usuarios.
Rojas destacó que la regulación marca una diferencia importante frente a otros servicios de valor agregado. «Cuando tú regulas algo, hay reglas, hay orden, hay estructura», afirmó, señalando que este marco ayuda a proteger tanto a las empresas como a los consumidores.
El fraude digital sigue siendo el principal desafío
Aunque la digitalización continúa acelerándose, los ataques informáticos también evolucionan. El directivo identificó el phishing como la amenaza más frecuente para los usuarios móviles.
«Lo más común es el robo de identidad, el famoso phishing. También en la industria se le conoce como scam», explicó.
Este tipo de fraude suele presentarse mediante mensajes que aparentan provenir de empresas legítimas. Uno de los ejemplos más comunes consiste en falsas notificaciones sobre la entrega de un paquete. Al hacer clic en un enlace fraudulento, los ciberdelincuentes obtienen acceso a información personal del usuario.
Para Rojas, la solución no depende únicamente de la tecnología. «Se trata de educación digital y educación financiera», aseguró, al destacar la necesidad de fortalecer el conocimiento de la población sobre las amenazas que circulan diariamente por canales digitales.
Además del phishing, mencionó el fenómeno conocido como flooding, una práctica basada en la saturación masiva de mensajes que deteriora la experiencia del usuario y facilita nuevos vectores de ataque.
Inteligencia artificial y regulación fortalecen la seguridad
La inteligencia artificial también desempeña un papel cada vez más importante en la protección de las comunicaciones digitales.
Japifon utiliza un firewall basado en inteligencia artificial capaz de identificar patrones de fraude antes de que los mensajes lleguen a los usuarios. «El firewall tiene inteligencia artificial que se va actualizando constantemente con los patrones que la industria maligna va siguiendo», explicó Rojas.
El sistema analiza enlaces, identifica comportamientos sospechosos y bloquea campañas maliciosas antes de que puedan convertirse en un riesgo.
Como ejemplo de su eficacia, el ejecutivo compartió los resultados de una evaluación realizada junto con un operador móvil mexicano.
«El 99.5% se identificó sobre lo que hoy es tráfico saludable permitido», señaló, resaltando el nivel de precisión alcanzado por la plataforma para detectar tráfico irregular.
No obstante, insistió en que la tecnología por sí sola no resolverá el problema. La colaboración entre operadores, autoridades, empresas y organismos reguladores será indispensable para construir un ecosistema digital más confiable.
La IA potenciará el talento humano, no lo reemplazará
Más allá de la ciberseguridad, Rojas considera que la inteligencia artificial cambiará profundamente la forma de trabajar dentro de las organizaciones.
«Cuando instalamos tecnología, instalamos tecnología no para quitar personas, sino para hacer procesos más ágiles, más eficientes», afirmó.
Desde su perspectiva, la IA permitirá automatizar tareas repetitivas para que los profesionales puedan concentrarse en actividades donde el criterio humano sigue siendo irremplazable, como la empatía, el análisis, el juicio y la toma de decisiones.
Incluso anticipó que, con el paso del tiempo, esta tecnología dejará de percibirse como una innovación para convertirse en parte del funcionamiento cotidiano de empresas y usuarios.
«Va a pasar como la electricidad. Todos la necesitamos, pero nadie habla de ella», concluyó.
La evolución de la omnicanalidad, la regulación de las telecomunicaciones y el uso estratégico de la inteligencia artificial muestran que combatir el fraude digital exige mucho más que nuevas herramientas tecnológicas. Como resumió Freddy Rojas, el verdadero desafío consiste en coordinar a todos los actores del ecosistema para construir «un México mejor conectado» y ofrecer una experiencia digital más segura para millones de usuarios.

