Estás en: Gobiernos Digitales

La Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) de Brasil concluyó la subasta de frecuencia más grande realizada para operar tecnología 5G en el gigante sudamericano

Esta licitación representa uno de los mayores concursos del sector donde de las cuatro radiofrecuencias ofertadas (700 MHz, 2,3 GHz, 3,5 GHz y 26 GHz), la banda de 3,5 GHz fue la más codiciada porque cuenta con una amplia armonización internacional. En ella participaron un total de 15 empresas y se dividieron en cuatro lotes nacionales de 80 MHh cada y ocho licencias regionales.

Claro, subsidiaria de la mexicana Telecom América que cuenta con el 26 % del mercado de telefonía celular brasileña, se adjudicó el primer lote  B1nacional al ofrecer por la licencia 338 millones de reales (unos US$ 60,5 millones) y superar a las otras dos candidatas, Telefónica Brasil y TIM, que optaron por no aumentar sus ofertas.

El segundo lote B2 de operación se lo adjudicó Vivo, la marca que utiliza en Brasil la subsidiaria del grupo español Telefónica que cuenta con el 33 % de la cuota del mercado, con una oferta de 420 millones de reales (unos  US$ 75,2 millones).

La italiana TIM obtuvo el tercer bloque B3  tras presentar la única oferta válida por 351 millones de reales (US$ 62,9 millones). En cuanto al cuarto y último lote, nadie pudo presentar ofertas validas, ya que los operadores no pudieron participar  por haber vencido las disputas anteriores.

En cuanto a los ocho bloques regionales para operar en la banda 3,5 GHz, dos no recibieron ofertas y fueron repartidos entre las empresas Sercomtel, Brisanet, Consorcio 5G Sul, Cloud2U y Algar Teleco.

Consolidación operacional

De acuerdo a lo manifestado por Anatel las concesiones de las licencias mencionadas serán extendidas por un plazo de 20 años, donde las compañías  se comprometen a llevar la tecnología 5G en todos los municipios, además de fibra óptica de alta capacidad para 530 ciudades hasta 2025.

Adicionalmente, las empresas ganadoras deberán invertir en la instalación de redes 4G en los municipios con más de 600.000 habitantes, en el servicio de itinerancia nacional obligatorio y en la cobertura de 48.000 kilómetros de carreteras de todo el país con internet de alta velocidad.

Leonardo de Morais, presidente de Anatel, aseguró durante la ceremonia del concurso la importancia de la implementación de las redes para lograr una verdadera revolución digital,  “ya no podemos hablar de inclusión social disociada de la inclusión digital”.

Los cálculos oficiales prevén unas inversiones por el orden de los 50.000 millones de reales (US$ 8.960 millones), y esperan que todas las capitales brasileñas puedan contar con cobertura telefónica 5G para el 31 de julio de 2022.